No soy muy “flamenca”, pero como cantaba Camarón, “limpiaba el agua del río como la estrella de la mañana, limpiaba el cariño mío al manantial de tu fuente clara”… Va de agua la cosa, sin la cual no podemos vivir y a la cual recurrimos, en este caso, como el cosmético (creo yo) más completo de los que existen: el AGUA TERMAL. ¿La habéis probado? Pero por lo menos, ¿la conocéis?

Por definición, AGUAS TERMALES son aquellas aguas que surgen de la Tierra de modo espontáneo y que poseen un determinado nivel de mineralización, así como también temperaturas superiores a los 5° C (dependiendo de la profundidad), lo cual hace que sean por lo general aguas cálidas o calientes. Son terapéuticas y cumplen con efectos rejuvenecedores y relajantes de la piel y del organismo humano en general. No todas son iguales, ya que su mineralización es distinta, depende de donde provengan: selenio, silicio, manganeso,… El formato, igual para todas: pulverizadores. Y hay distintos tamaños, muy útil.

Creo que es uno de los cosméticos más completos que hay, ¡por la cantidad de aplicaciones que tiene! Es increíble, por mucho que busco, no hay otro igual. Me he puesto a investigar cuántas hay en el mercado, cuáles son las más deseadas,… Y me he dado cuenta de que pocas personas se quedan con una sola marca en concreto. Yo os voy a hablar de una que a mi personalmente me gusta mucho y que quizás sea el producto estrella de la marca AVÈNE. Voy a hablaros de sus aplicaciones, sobre todo de las más desconocidas, y que os puedan hacer que aprovechéis más este producto.

 

Se me ha pegado la canción.

Be water, my friend (no iba a poner esto pero el post me lo pedía a gritos, jajaja…)

María @farmatrendy

 

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